El United regresó a la cima de la Liga Premier Barclays, al superar al Manchester City, quien había ocupado el primer puesto temporalmente con un triunfo por 4-0 sobre el Aston Villa, aunque no fue tan convincente como le hubiera gustado a Sir Alex, después de un típicamente reñido empate por 1-1 con el Birmingham City la noche del martes.
Parecía un instante mágico y otro gol del máximo goleador de la liga, Dimitar Berbatov, si se hubiera dado la victoria del United en un partido que se caracterizó más por sus cualidades combativas que su genialidad técnica. Sin embargo, se justifica que el equipo de Sir Alex se sienta herido por la sospechosa manera en la que el Birmingham, vía Lee Bowyer, se robó un gol de último minuto que igualó el marcador.
El United sigue siendo el único equipo invicto en Inglaterra y los Rojos ahora son apenas el séptimo club en la historia de la máxima categoría que llega al Año Nuevo sin una derrota en la liga. Y el equipo de Sir Alex está a la cabeza, con partidos pendientes en comparación con el City y Chelsea. Aunque, había más que un dejo de frustración en la manera en la que el United se vio obligado a terminar el 2010.
A pesar de que habían transcurrido poco más de 48 horas entre la visita de los Rojos a St. Andrew's y la cómoda victoria del 'día de las cajas' sobre el Sunderland, Sir Alex hizo un solo cambio a la alineación inicial, Darron Gibson entró en lugar de Ji-sung Park, quien se encuentra en este momento jugando la Copa Asiática con la selección de Corea del Sur hasta finales de enero. Puede que la decisión no haya sido por elección; sin duda, Nani hubiera iniciado si hubiera superado la lesión de la cadera, mientras que Darren Fletcher se recuperó lo suficiente como para estar en la banca después de perderse en encuentro con el Sunderland por enfermedad.
No obstante, los jugadores que formaron el frente, Berbatov, Wayne Rooney, Ryan Giggs y Anderson, son aquellos en mejor forma del United. Los Rojos iniciaron con una alineación 4-2-3-1, con Michael Carrick y Darron Gibson retrasados y permitiendo a Anderson presionar, mientras que Ryan Giggs inició por la derecha, Wayne Rooney se ubicó por la izquierda y Dimitar Berbatov al frente como punta.
Ya que el Birmingham eligió un sistema defensivo 4-5-1, el United hizo la mayor parte de la presión y tuvo el balón la mayoría de los primeros quince minutos. El primera ocasión de gol de los Rojos llegó de Rooney, quien se metió al centro y disparó por un lado del poste del antiguo arquero de los Rojos, Ben Foster.
Aunque Rooney llegó al partido sin un gol en la liga desde agosto, ha demostrado buena forma jugando retrasado, atrás de Berbatov.
Al minuto 18, Giggs estrelló el balón con un centro de pie derecho mal dirigido que engañó a Foster. Después de desviar el balón con la punta de los dedos, Foster pudo compartir una irónica sonrisa con su ex compañero de equipo. Pero el dominio del United al principio del partido se disipó al igual que la neblina previa al juego y una ráfaga de barridas y amonestaciones contaron la historia de un partido que se había convertido en una pelea en el centro del campo.
El Birmingham se echó hacia atrás, pero Alex McLeish prestó atención al triunfo del United sobre el Sunderland y sabía que no debía permitirle espacios al United. Su equipo de Azules no solo se ubicó atrás para absorber la presión, también persiguió activamente a los hombres vestidos de rojo para sofocar la intención ofensiva de los visitantes. Carrick y Anderson, tan cruciales para iniciar las incursiones al frente, tuvieron muy poca posesión del balón.
Fue el tipo de juego que requirió genialidad para abrir el marcador y llegó al minuto 59, por conducto del máximo goleador de la Liga Premier. Berbatov no solo finalizó la jugada para darle la ventaja al United, sino fue su habilidad penetrante, un taconazo a Gibson que le regresó el balón al búlgaro, el que le permitió disparar el balón por un lado del primer poste de Foster. Berbatov estuvo cerca de anotar el segundo tanto un minuto después con otra veloz jugada en el borde del área. Se burló a dos defensas en los linderos del área antes de que su tiro raso golpeara el poste de Foster, cuando éste ya se encontraba vencido otra vez.
El gol abrió el juego y el United se mostró cada vez más peligroso al frente. Gibson no estuvo lejos con un disparo de media distancia que pasó a centímetros del poste. Sin embargo, la fragilidad de la ventaja del United no se perdió con los jugadores del Birmingham, ni la afición, quienes animaban a su equipo para que fuera al frente en los últimos quince minutos. Y con solo ocho minutos de tiempo, el Birmingham introdujo al rente al gigante serbio delantero, Nikola Zigic.
Sin embargo, fue su compatriota, Nemanja Vidic, quien estuvo cerca de anotar el segundo tanto del equipo, cuando obligó una salvada de Foster con un poderoso remate de cabeza del córner de Giggs.
Pero, con la cuenta regresiva al minuto 90, Zigic jugó un papel fundamental en el giro imprevisto que se dio en el último minuto del juego.
El imponente serbio ganó la batalla aérea en el área, aunque aparentemente envió el balón a Lee Bowyer, quien parecía estar en fuera de lugar, y éste venció a Edwin van der Sar, a quemarropa, para robarse un punto.
Parecía un instante mágico y otro gol del máximo goleador de la liga, Dimitar Berbatov, si se hubiera dado la victoria del United en un partido que se caracterizó más por sus cualidades combativas que su genialidad técnica. Sin embargo, se justifica que el equipo de Sir Alex se sienta herido por la sospechosa manera en la que el Birmingham, vía Lee Bowyer, se robó un gol de último minuto que igualó el marcador.
El United sigue siendo el único equipo invicto en Inglaterra y los Rojos ahora son apenas el séptimo club en la historia de la máxima categoría que llega al Año Nuevo sin una derrota en la liga. Y el equipo de Sir Alex está a la cabeza, con partidos pendientes en comparación con el City y Chelsea. Aunque, había más que un dejo de frustración en la manera en la que el United se vio obligado a terminar el 2010.
A pesar de que habían transcurrido poco más de 48 horas entre la visita de los Rojos a St. Andrew's y la cómoda victoria del 'día de las cajas' sobre el Sunderland, Sir Alex hizo un solo cambio a la alineación inicial, Darron Gibson entró en lugar de Ji-sung Park, quien se encuentra en este momento jugando la Copa Asiática con la selección de Corea del Sur hasta finales de enero. Puede que la decisión no haya sido por elección; sin duda, Nani hubiera iniciado si hubiera superado la lesión de la cadera, mientras que Darren Fletcher se recuperó lo suficiente como para estar en la banca después de perderse en encuentro con el Sunderland por enfermedad.
No obstante, los jugadores que formaron el frente, Berbatov, Wayne Rooney, Ryan Giggs y Anderson, son aquellos en mejor forma del United. Los Rojos iniciaron con una alineación 4-2-3-1, con Michael Carrick y Darron Gibson retrasados y permitiendo a Anderson presionar, mientras que Ryan Giggs inició por la derecha, Wayne Rooney se ubicó por la izquierda y Dimitar Berbatov al frente como punta.
Ya que el Birmingham eligió un sistema defensivo 4-5-1, el United hizo la mayor parte de la presión y tuvo el balón la mayoría de los primeros quince minutos. El primera ocasión de gol de los Rojos llegó de Rooney, quien se metió al centro y disparó por un lado del poste del antiguo arquero de los Rojos, Ben Foster.
Aunque Rooney llegó al partido sin un gol en la liga desde agosto, ha demostrado buena forma jugando retrasado, atrás de Berbatov.
Al minuto 18, Giggs estrelló el balón con un centro de pie derecho mal dirigido que engañó a Foster. Después de desviar el balón con la punta de los dedos, Foster pudo compartir una irónica sonrisa con su ex compañero de equipo. Pero el dominio del United al principio del partido se disipó al igual que la neblina previa al juego y una ráfaga de barridas y amonestaciones contaron la historia de un partido que se había convertido en una pelea en el centro del campo.
El Birmingham se echó hacia atrás, pero Alex McLeish prestó atención al triunfo del United sobre el Sunderland y sabía que no debía permitirle espacios al United. Su equipo de Azules no solo se ubicó atrás para absorber la presión, también persiguió activamente a los hombres vestidos de rojo para sofocar la intención ofensiva de los visitantes. Carrick y Anderson, tan cruciales para iniciar las incursiones al frente, tuvieron muy poca posesión del balón.
Fue el tipo de juego que requirió genialidad para abrir el marcador y llegó al minuto 59, por conducto del máximo goleador de la Liga Premier. Berbatov no solo finalizó la jugada para darle la ventaja al United, sino fue su habilidad penetrante, un taconazo a Gibson que le regresó el balón al búlgaro, el que le permitió disparar el balón por un lado del primer poste de Foster. Berbatov estuvo cerca de anotar el segundo tanto un minuto después con otra veloz jugada en el borde del área. Se burló a dos defensas en los linderos del área antes de que su tiro raso golpeara el poste de Foster, cuando éste ya se encontraba vencido otra vez.
El gol abrió el juego y el United se mostró cada vez más peligroso al frente. Gibson no estuvo lejos con un disparo de media distancia que pasó a centímetros del poste. Sin embargo, la fragilidad de la ventaja del United no se perdió con los jugadores del Birmingham, ni la afición, quienes animaban a su equipo para que fuera al frente en los últimos quince minutos. Y con solo ocho minutos de tiempo, el Birmingham introdujo al rente al gigante serbio delantero, Nikola Zigic.
Sin embargo, fue su compatriota, Nemanja Vidic, quien estuvo cerca de anotar el segundo tanto del equipo, cuando obligó una salvada de Foster con un poderoso remate de cabeza del córner de Giggs.
Pero, con la cuenta regresiva al minuto 90, Zigic jugó un papel fundamental en el giro imprevisto que se dio en el último minuto del juego.
El imponente serbio ganó la batalla aérea en el área, aunque aparentemente envió el balón a Lee Bowyer, quien parecía estar en fuera de lugar, y éste venció a Edwin van der Sar, a quemarropa, para robarse un punto.

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